Felipe González considera "absurdo" debate sobre privilegios parlamentarios
Los políticos que son diputados, senadores, etc, acaban por no tener los pies en la tierra. Los que les eligieron son en su mayoría gente mileurista, o parados, o con pensiones de ruina, sometidos a la fragilidad de un sistema donde cada vez más se están perdiendo derechos sociales y la legislación laboral se pone en su contra. Los políticos se codean con los grandes poderes fácticos a los que tendrían que domesticar, regular y poner al servicio del pueblo. Esas son al menos los deseos de muchos políticos que al final acaban por ceder al sistema, fortaleciéndolo y haciendo más fuertes a los que más tienen, el 1 %. Nada ha hecho más daño que la globalización, la Unión Europea, el B.M. , el F.M. repleto de políticos exageradamente bien pagados, que acaban por aceptar y apoyar la existencia de los paraísos fiscales y los sobresueldos de los consejeros de las grandes empresas (tanto Felipe González como José María Aznar son consejeros de Gas Natural y Endesa respectivamente). Además de otras ingresos) El problema que estos políticos ya añejos acaban por pertenecer a ese grupo exquisito de elegidos del 1 % y por lo tanto acaban por defender sus intereses. Por muy sabios y formados que estén acaban sucumbiendo al capital. Felipe González empezó como abogado laboralista y ahora es de hecho un defensor de ese grupo elitista. Ahora le pagan por todo, cada vez que habla, que va a cualquier sitio. Es un ejemplo de evolución, como el poder y el dinero nos va cambiando, como el efecto de nuestra posición nos condiciona, de ser un izquierdista socialista, como Felipe del 82 no tiene nada que ver con el Felipe de 2011, un adinerado burgués.