El pastor de la discordia
Estamos en un Mundo absurdo, además de acelerado y los humanos acabamos yendo a ciegas. EE.UU. ha sido el amo y señor, ha hecho y deshecho a su antojo y por su puesto siempre a su beneficio.
Este año el aniversario del 11 de septiembre se ha visto envuelto en la polémica sobre la idea del pastor Terry Jones de quemar libros del Corán como modo de conmemorar los atentados del 2001.
Las evidencias de que los atentados del 11-S son el mayor engaño de la historia de la humanidad es algo que cae por su propio peso. Sucede que no queremos verlo. No hay peor ciego que el que no quiere ver. La versión oficial es un queso de gruyere.
La quema del Corán es algo que se ha hecho de forma implícita EE.UU., en todos los países Islámicos donde ha intervenido, que han sido todos, ha sembrado la barbarie.
Lo que ha hecho Terry Jones es hacer público lo que se ha ocultado. No hay más que ver cuando se filtran los métodos de tortura en las cárceles, o no hay más que ver el desprecio para robar el petróleo de Iraq, ha invadido, ha enfrentado a los chiíes con lo Suníes y los Kurdos. Ha destrozado un país que sufría una dictadura, pero ahora tienen un país destruido hecho cenizas.
Quizá nos asusta por la ética de quien gobierna este Mundo. La ética del que gobierna siempre es hueca. El poderoso no tiene quien le pare los pies. Y el poderoso es el que maneja la información, la verdad.