La doctrina del Shock y Wikileaks
Ayer se estrenaba el documental: La doctrina del Shock, la historia de un montón de barbaridades para crear confusión y así poder manipular a sociedades enteras. Sirve para entender el sentido de la tortura, las muertes aparentemente gratuitas. El hecho ha coincidido con la presión que está ejerciendo EE.UU. a Wikileaks para que devuelva los documentos que han sido filtrados, como que la seguridad de EE.UU. está en entredicho.
La doctrina del Shoch abarca un amplio periodo que va desde los años 60 cuando se hacen experimentos psiquiátricos de control mental, su puesta en práctica que se inicia en la década de los 70 con proceso de derribo del Presidente Salvador Allende, pero después se extiende por el resto del mundo.
Podemos recordar las razones que en principio se esgrimieron para invadir Iraq era por las armas de destrucción masiva. Aunque el verdadero motivo era hacerse con el control del petróleo, esto fue en el año 2003. Ahora con Barack Obama que ha recibido el Premio Nobel de la Paz, las políticas de destrucción apenas han cambiado. El propio Presidente de los EE.UU. acaba siendo abducido y asumiendo el mismo papel que sus antecesores.
Wikileaks es una bocanada de aire fresco para denunciar la flagrante vulneración de los derechos humanos de forma sistemática por parte de las Fuerzas Armadas de EE.UU.
Quizá estamos en un proceso de negativismo total. Pero hay muchas cosas que nos llevan a lo perverso. Por ejemplo la inevitable relación que existe entre los medios de comunicación y los capitales. No hay más que ver como se reproducen como setas los medios de comunicación con una proyección de extrema derecha. Pero luego está como medios de comunicación sin ninguna intencionalidad determinada acaban sucumbiendo a los capitales. En medio de ello está la cantidad de bazofia, programas de entretenimiento que tratan de trivializar cualquier asunto.